viernes, 12 de noviembre de 2010

Herirnos



Esta sensación
que me corroe el alma
ese dolor que no
puedo quitarme
puedo quitarte. 


Cómo te explico
me explico
que el camino es largo
y sinuoso.


Borges lo dijo,  
Buenos Aires me gusta. 
tanto, 
celoso este amor. 


No recuerdo sentirlo
no hubo igual.
Me embarga de tristeza
y debieran ser sonrisas,
opaca el momento mejor.


Las lágrimas (malditos) acuden
fantasmas de sombras,
sombras de...


Y el miedo, ese miedo que nos arrolla.
Sueño sin fin
profundo este amor (otra vez).


Y no nos alcanza ni alcanzó.
Se dijeron tantas cosas. 
Estremece mirar acaso atrás. 


Necesito esos brazos, los tuyos. 
Siempre los tuyos. 
Dependencia de la sonrisa que me hiere. 


Lastimo el dolor, más duele. 
Me hundo en la ciénaga.
Intento abrazarte y es aire lo que hay.
Frío. Cala los huesos. 
Indescriptible este amor (y más).


Refreno la palabra que entierra. 
Peno por lo que no se va. 
Celoso, celosas miradas profundas. 
sirvientes de este vacío.


Engendramos divinas promesas. 
Sugerimos ambiciones profesas. 
Duermes. Duermo,
quiero despertarte y vuelvo a soñar. 


Pesadillas que arrasan,
no puedo levantarlas. 
Que te amo y te amé siempre,
no dudaste del hoy. 
Ayer, te maldigo. 
Que hermoso (y difícil) este amor.