viernes, 30 de octubre de 2009

Y sí, que le viacer


8 y 15
dice el reloj cada vez que lo miro

8 y 15
es la hora indicada

Por qué no me avistaste!?

8 y 15

no me dan las matemáticas.

Nunca fui buena en eso igual... pero era necesario???

Mi muñeca está gastada... no sé que vi, no sé que miraste. El juego empezó. Aún no decido si no perderte de vista (y eso sí que va a doler!!!) o zambullirme en tus... que frágil me siento.

Angustia te dije??

Me queda...

8 y 15... que fácil que fue.

Nunca te dije que te encontré.

Carácter



No son tus manos,
sino como expresan todo.
No son tus ojos,
es tu mirada esquiva y profunda.
No es tu pelo,
es el perfume que arrastra.
No es tu cuerpo,
es la presencia que irradia al caminar.
No son tus lentes,
es lo que esconden y explican a la vez.
No es tu ropa,
es que me encantaría verte sin ella.
No es tu mochila,
es el peso y como la llevás.
Son tus ideas,
es tu voz
es tu voz
es tu voz.
Lo que dice,
lo que calla (aunque técnicamente no sea tu voz)
cuando me hablás
de castillos, mariposas, pantanos...


Dale, hablame, no seas injusto, no me prives de este momento.
Escribí, respondeme... no dejes que avance el tiempo,
quedémonos acá;
dale, charlemos.
Porque es tu voz
es tu voz
la que resuena en mi espacio.


jueves, 8 de octubre de 2009


Presa me dejaste de tus ojos. Miel! Al intento de asalto corrí sin desvelo.

En algunos momentos creí haber encontrado una pequeña rendija por donde espiar tus excusas. Pero era simplemente un montaje. Otro embalaje que romper a dentelladas.


La sorpresa fue, acaso para vos, descubrir que no eras especial. Un ser "no único en el mundo". Finalmente decidiste abrocharte esos botines y salir a patear. Bien por vos. Así tus remeras de marca viraron en rubro, y la holgura se adhirió a tu cuerpo. Todo para volver a golpearte.


No descuides, que quererte te quiero. No estaré siempre para curar tus raspones.


Me gana el genio algunas veces. Por favor, no pidas más disculpas.


Sí. Basta. Quererte te quiero.


Demasiado quizás.